En el año 1897, un joven emprendedor llamado Lázaro Taberna San Martín adquirió una panadería en la calle Nueva de Pamplona, la capital de Navarra. Su panadería ofrecía un alimento básico y esencial, lo que garantizaba la demanda del producto, aunque la competencia era intensa. En 1905 amplió su negocio al adquirir tres locales en la calle Mayor para la producción de dulces, chocolates y embutidos, además de pan. Años más tarde, construyó su fábrica de harina, que se ubicó en Puente la Reina y que suministraba harina a varios panaderos en Vizcaya y Guipúzcoa.
Historia de Taberna
El negocio experimentó un cambio generacional coincidiendo con una expansión en 1948, cuando se construyó otro obrador y se abrió una tienda en la calle que hoy se llama Baja Navarra. A medida que la población de la ciudad creció, la empresa fue extendiendo su presencia en los barrios más nuevos y prósperos.
La empresa también se expandió tecnológicamente, abriendo un obrador a gran escala en Sarriguren en 1964 y una nueva planta en Mutilva que pasó a formar parte de la empresa familiar en 1975.
Siempre con la vista puesta en aumentar la calidad de sus productos y adaptarse al mercado, otras nuevas plantas de producción y obradores se han unido a lo largo de los últimos años hasta convertirse en uno de los referentes en el sector, participado por distintos grupos de inversión.
A día de hoy Taberna es una marca de reconocido prestigio en el sector de la panadería con una inmensa variedad de productos frescos de panadería, bollería y pastelería que son un clásico generacional entre las familias navarras.
